Vamos a por todas: huella de carbono negativa en 2040
Interface parte de más de 30 años de acción climática con un plan para evitar, reducir y almacenar más carbono que nunca.
Nuestro objetivo es alcanzar una huella de carbono negativa en 2040 sin recurrir a compensaciones.
La moqueta modular con huella de carbono negativa demostró que un producto puede almacenar más carbono del que emite desde las materias primas hasta la fabricación.
La crisis climática está en un punto de inflexión. Hace más de 30 años, nuestro fundador, Ray Anderson, se enfrentó a una pregunta que cambió Interface: ¿qué hace tu empresa por el medio ambiente? Esa pregunta nos llevó a replantear cómo podía funcionar, innovar y liderar una empresa de pavimentos.
Desde entonces, hemos integrado la sostenibilidad en cómo diseñamos, fabricamos y nos abastecemos. Del diseño modular y la instalación sin adhesivo a los materiales con carbono capturado y las innovaciones con huella de carbono negativa, seguimos convirtiendo la ambición climática en avances reales en todos nuestros productos.
La moqueta modular con huella de carbono negativa lo cambió todo. Demostró que el diseño de producto y la innovación en materiales pueden conseguir que un producto almacene más carbono del que emite desde la extracción de las materias primas hasta la fabricación.
La lección es clara: reducir las emisiones directas es importante. Y si lo combinamos con el almacenamiento de carbono en nuestros productos, podemos ir más allá de reducir el impacto y ayudar a que el sector avance hacia soluciones con baja huella de carbono y que almacenan carbono.
Vamos a por todas para alcanzar una huella de carbono negativa en 2040, sin compensaciones. Eso significa priorizar la reducción directa de carbono y su almacenamiento en nuestros productos, operaciones y cadena de suministro.
Nuestro plan de carbono es sencillo: Evitar. Reducir. Almacenar. Inspirar.
Nuestros objetivos basados en la ciencia (SBT) para 2030 son un hito importante en ese camino. Ya hemos reducido un 42% las categorías de emisiones con SBT frente a nuestro año de referencia 2019, y seguimos centrándonos donde podemos lograr el mayor impacto: el diseño de producto, las materias primas, la fabricación, la circularidad y la colaboración con proveedores.
Los productos que fabricamos representan más del 85% de nuestra huella. Para cambiarlo, nuestro enfoque tiene que ir más allá de un material, una innovación o un producto. Tiene que abarcar todo el ciclo de vida: diseño, materiales y renovación. Por eso:
Así es como la circularidad respalda nuestro plan de carbono. El buen diseño ayuda a que los productos consuman menos, duren más y sigan en uso. Unos materiales mejores ayudan a reducir el carbono incorporado desde el principio. Y los programas de renovación ayudan a mantener los productos y los materiales en uso el mayor tiempo posible.
Seguiremos contando más a medida que avance nuestra estrategia: lo que funciona, lo que aprendemos y lo que aún nos queda por recorrer. Esa transparencia es la forma de crear el efecto dominó en el que creía Ray. Y así es como seguimos avanzando, juntos, hacia un futuro con huella de carbono negativa.