Lo que la naturaleza nos revela sobre el buen diseño
La geometría da forma a cómo diseñamos, construimos y experimentamos los espacios.
Muchos de los patrones geométricos que utilizamos tienen su origen en la naturaleza, desde los fractales y las espirales hasta la simetría y los mosaicos.
Aplicar estos patrones a través del diseño biofílico puede ayudar a crear espacios que se sientan más atractivos, reconfortantes y cómodos.
La geometría es una parte integral del diseño de principio a fin.
Piénsalo. Los arquitectos usan la geometría para estudiar y dividir el espacio, así como para trazar planos detallados de construcción. Los constructores e ingenieros se basan en principios geométricos para crear estructuras de manera segura. Los diseñadores aplican la geometría (junto con el color y la escala) para crear hermosos espacios interiores.
Tenemos muchos ejemplos de aplicaciones creativas de la geometría, desde los elaborados patrones que se encuentran en la arquitectura islámica hasta los complejos fractales en las pinturas de goteo de Pollock, pasando por las líneas limpias de los interiores modernos.
Pero la geometría no es solo una herramienta de diseño. También está profundamente conectada con la forma en que experimentamos el mundo que nos rodea. ¿Por qué ciertos patrones nos parecen relajantes, atractivos o familiares? ¿Y cómo pueden los diseñadores usar la geometría para crear espacios que favorezcan tanto el bienestar como la estética?
Respuesta breve: fíjate en la naturaleza.
Los patrones se pueden encontrar por todas partes en la naturaleza: en las ramas de los árboles, los copos de nieve, las rayas de las cebras y las conchas de nautilo. Hemos estado estudiando estos patrones naturales desde la antigüedad, y solo recientemente hemos podido explicar muchos de ellos a través de las matemáticas, la física y la química.
Los patrones más comunes son:
Las investigaciones demuestran que las vistas de la naturaleza pueden influir tanto en nuestro bienestar psicológico como fisiológico. Del mismo modo, los elementos naturales y las representaciones de la naturaleza a través de formas y patrones biomórficos pueden ayudar a crear espacios que se sientan atractivos, cómodos y revitalizantes.
Conectarnos con la naturaleza de esta manera nos permite inspirarnos en patrones de diseño geométricos. Evitar los ángulos rectos y las líneas rectas para lograr un movimiento más orgánico dentro de un espacio, o utilizar la sucesión de Fibonacci para crear proporción, son dos ejemplos de geometría aplicada al diseño.
Desde grandes estructuras tridimensionales que evocan panales de abejas hasta detalles estéticos que imitan el crecimiento de las enredaderas, las formas y patrones biomórficos dan vida a la naturaleza y reducen el estrés en nuestro entorno. Y funciona tanto a gran como a pequeña escala.
¿Cuáles son algunas formas sencillas de aplicar este patrón de diseño biofílico?
Los patrones biomórficos (como los hexágonos tipo panal de abeja) crean espacios interesantes mediante la aplicación de teselados.
La geometría también entra en juego a través del patrón de diseño biofílico de «Complejidad y orden». Basado en la investigación sobre geometrías fractales, «Complejidad y orden» se refiere a nuestras respuestas ante los fractales en la naturaleza, el arte y la arquitectura.
En los espacios que utilizan «Complejidad y orden», tendemos a sentir menos estrés y más implicación. Esto se debe a que revelan una rica información sensorial similar a la que encontramos en la naturaleza. Es el punto ideal entre lo aburrido y lo sobreestimulante.
¿Cómo aplicamos la «Complejidad y orden» a un espacio?
Una aplicación evidente de la geometría en el diseño (y de la complejidad y el orden) se puede encontrar en el arte y la arquitectura islámicos. Piensa en las alfombras kilim de colores vivos, los azulejos marroquíes y las mezquitas cubiertas de estrellas.
El objetivo de diseñar con este patrón es crear un entorno enriquecedor basado en la comprensión de las simetrías, las geometrías fractales y las jerarquías espaciales que se encuentran en la naturaleza. Cuanto más complejo es un sistema, más ordenado se vuelve. Cuanto más ordenado está, más a gusto nos sentimos.
Los seres humanos nos sentimos instintivamente atraídos por los espacios visualmente interesantes. Al comprender los patrones que existen en toda la naturaleza y aplicarlos de manera intencional, los diseñadores pueden incorporar más de lo que hay en el exterior a nuestro entorno construido.
Referencias: