La libertad total en el diseño suena muy bien, en teoría. Pero las limitaciones pueden empujarnos a pensar en grande. Nos obligan a buscar nuevas ideas. Y soluciones audaces
Así es como puedes aprovecharlas:
Empieza por el briefing (siempre), pero busca inspiración en lugares insesperados.
Ten en cuenta lo que te transmite el edificio, el interior o el cliente, y luego elige los colores, las formas y los patrones que te parezcan adecuados.
Comparte las primeras ideas para ponerse de acuerdo desde el principio y reducir las revisiones.
Si los productos o colores están preseleccionados, inspírate en ellos y crea opciones de diseño que aumenten o reduzcan la creatividad.
Cada proyecto tiene una. Encuéntrala y explora lo que significa para ti. Ahí es donde comienzan las mejores ideas.
No te limites a un solo boceto. Ten en cuenta el briefing y deja que las ideas fluyan.
«Los briefings de los clientes rara vez captan el panorama completo, por lo que abordo cada proyecto con una perspectiva más amplia.
Miro más allá de los briefings iniciales, explorando los moodboards, el espacio en general y cómo interactúan los diferentes acabados y colores. Al hacerlo, puedo diseñar una forma mejor: una que esté enfocada en el futuro y sea visualmente impactante».
– Zoe Angeles, diseñadora conceptual, Australia
Le pedimos a los expertos en diseño de Interface que compartieran cómo mantienen el flujo de ideas. Esta guía resume sus conocimientos en consejos prácticos que puedes consultar en cualquier momento.