Puntos clave

  • El diseño biofílico usa patrones inspirados en la naturaleza para que las personas se sientan más conectadas con los espacios que usan.

  • Los 15 patrones del diseño biofílico se agrupan en tres categorías: Naturaleza en el espacio, Análogos naturales y Naturaleza del espacio.

  • Los diseñadores pueden aplicarlos a través de las vistas, los materiales, la luz, la ventilación, la distribución del espacio y las experiencias sensoriales.

Pasamos unas 16 horas al día usando la tecnología y hasta el 90% de nuestro tiempo en interiores. A medida que se reduce nuestro contacto con la naturaleza, los espacios donde vivimos, trabajamos, aprendemos y nos reunimos son cada vez más importantes para nuestro bienestar.

Ahí entra el diseño biofílico.

El diseño biofílico parte de una idea sencilla: nos sentimos mejor cuando los espacios nos conectan con la naturaleza. Esa conexión puede ser directa, como ver árboles o escuchar el agua. También puede ser indirecta, a través de materiales naturales, texturas, patrones, luz y recursos espaciales.

La guía 14+ patrones de diseño biofílico de Terrapin Bright Green ofrece a los diseñadores un marco práctico para crear esas conexiones.

Los patrones se agrupan en tres categorías:

  • Naturaleza en el espacio
  • Análogos naturales
  • Naturaleza del espacio

No hace falta aplicar los 15 en un mismo proyecto. Unas pocas decisiones bien pensadas pueden ayudar a crear espacios más estimulantes y cómodos, que nos ayudan a recargar energía.

Moqueta modular CE100 de Interface en una sala de reuniones con papel pintado biofílico
© Andrea Dingeldein

Naturaleza en el espacio

Se prevé que en 2050 el 68% de la población mundial viva en ciudades, así que las oportunidades bien pensadas de conectar con la naturaleza serán aún más importantes. Naturaleza en el espacio responde a esta necesidad mediante conexiones directas y físicas con elementos naturales: vistas, plantas, agua, ventilación natural, sonidos, aromas, luz y cambios de estación.

Estos patrones nos ayudan a vivir la naturaleza a través de los sentidos, no solo a verla de lejos.

1. Conexión visual con la naturaleza

Ofrece vistas de elementos naturales, sistemas vivos y procesos naturales, como jardines, el mar, plantas, jardines verticales y cubiertas vegetales.

2. Conexión no visual con la naturaleza

Estimula el oído, el tacto, el olfato y el gusto para reforzar nuestra conexión con la naturaleza.

3. Estímulos sensoriales no rítmicos

Introduce momentos sutiles e imprevisibles de movimiento y cambio, como la hierba mecida por el viento o las ondas en el agua.

4. Variabilidad térmica y del flujo de aire

Imita las variaciones naturales de temperatura, humedad y flujo de aire que encontramos en el exterior.

5. Presencia de agua

Crea oportunidades para ver, oír o tocar el agua dentro de un espacio.

6. Luz dinámica y difusa

Usa la luz y la sombra para reflejar las condiciones cambiantes y los ritmos circadianos de la naturaleza.

7. Conexión con los sistemas naturales

Pone en valor procesos naturales como el cambio de estación, el crecimiento y los ciclos de los ecosistemas sanos.

Análogos naturales

Los patrones de Análogos naturales evocan la naturaleza sin llevar elementos vivos al espacio. Recurren a materiales, texturas, colores, formas y patrones que invitan al cerebro a conectar con el mundo natural.

8. Formas y patrones biomórficos

Evoca las formas, texturas y composiciones de la naturaleza para crear una conexión visual con el mundo natural.

9. Conexión material con la naturaleza

Incorpora materiales, vetas, texturas y acabados que reflejan el entorno natural.

10. Complejidad y orden

Usa las simetrías, jerarquías y geometrías de la naturaleza para aportar interés visual y estructura.

Naturaleza del espacio

Los patrones de Naturaleza del espacio se centran en cómo vivimos una sala, un edificio o un paisaje. Conectan con nuestro deseo de ver lo que tenemos delante, encontrar lugares donde resguardarnos y seguir sintiendo curiosidad por lo que hay a la vuelta de la esquina.

11. Perspectiva

Ofrece vistas amplias del espacio gracias a elementos como balcones, grandes ventanales, lucernarios, entreplantas, plantas abiertas y tabiques transparentes.

12. Refugio

Crea lugares resguardados donde apartarse de las zonas con más actividad sin perder la conexión con el entorno.

13. Misterio

Invita a recorrer el espacio sugiriendo que queda más por descubrir, con vistas parcialmente ocultas, elementos arquitectónicos inesperados o diseños que se desvelan poco a poco.

14. Riesgo/peligro

Combina un riesgo reconocible con una clara sensación de seguridad para transmitir la sensación de estar al borde de algo sin dejar de estar protegido.

15. Asombro

Crea momentos de asombro, escala o grandiosidad que cambian nuestra percepción y favorecen la reflexión, la humildad y la conexión con algo más grande.

Cómo aplicar los 15 patrones

Empieza por las personas que van a usar el espacio. ¿Qué necesitan ver, sentir, oír o experimentar? Después, elige los patrones que respondan a esas necesidades. Unas pocas decisiones claras consiguen más que intentar meter todos los patrones en un mismo diseño.

  • Recurre a la naturaleza directa cuando el espacio permita vistas, plantas, agua, luz o ventilación.
  • Recurre a referencias naturales cuando los materiales, las texturas, los colores o los patrones puedan crear una conexión más sutil con la naturaleza.
  • Recurre a los patrones espaciales cuando la distribución pueda ofrecer amplitud, refugio, curiosidad o una sensación de borde segura.

Por separado o combinados, estos patrones pueden ayudar a crear espacios más conectados y estimulantes, que nos ayudan a recargar energía.