Puntos clave

  • La geometría define cómo diseñamos, construimos y vivimos los espacios.

  • Muchos de los patrones geométricos que usamos nacen de la naturaleza: de los fractales y las espirales a la simetría y los teselados.

  • Aplicar estos patrones mediante el diseño biofílico puede contribuir a crear espacios más estimulantes y cómodos, que nos ayudan a recargar energía.

La geometría forma parte del diseño de principio a fin.

Piénsalo. Los arquitectos usan la geometría para estudiar y dividir el espacio, y también para dibujar los planos detallados de un edificio. Constructores e ingenieros se apoyan en principios geométricos para levantar estructuras seguras. Y los diseñadores la aplican (junto con el color y la escala) para crear interiores bellos.

Los ejemplos de usos creativos de la geometría son muchos: de los elaborados motivos de la arquitectura islámica a los complejos fractales de las pinturas de goteo de Pollock, pasando por las líneas limpias del interiorismo moderno.

Pero la geometría no es solo una herramienta de diseño. También está muy ligada a cómo percibimos el mundo que nos rodea. ¿Por qué hay patrones que nos transmiten calma, nos atraen o nos resultan familiares? ¿Y cómo pueden los diseñadores aprovechar la geometría para crear espacios que cuiden tanto el bienestar como la estética?

En pocas palabras: fíjate en la naturaleza.

Lo que la naturaleza nos enseña sobre geometría

Los patrones están por todas partes en la naturaleza: en las ramas de los árboles, los copos de nieve, las rayas de las cebras o las conchas del nautilo. Los estudiamos desde la Antigüedad, pero solo hace poco hemos podido explicar muchos de ellos gracias a las matemáticas, la física y la química.

Los patrones más habituales son:

  • Simetría: la repetición casi exacta de un elemento del patrón por reflexión o rotación
  • Espirales: una curva continua que se va abriendo (o cerrando) poco a poco alrededor de un punto central
  • Fractales: patrones similares que se repiten a escalas cada vez más pequeñas
  • Teselados: patrones formados por la repetición de teselas sobre una superficie plana
Plantas de sedum

Patrones biomórficos: traer la naturaleza al interior

Las investigaciones demuestran que contemplar la naturaleza puede influir tanto en nuestro bienestar psicológico como en el fisiológico. Del mismo modo, los elementos naturales y las representaciones de la naturaleza mediante formas y patrones biomórficos pueden contribuir a crear espacios estimulantes y cómodos, que nos ayudan a recargar energía.

Conectar así con la naturaleza nos permite inspirarnos en patrones de diseño geométricos. Evitar los ángulos y las líneas rectas para dar un movimiento más orgánico al espacio, o usar la sucesión de Fibonacci para crear proporción, son dos ejemplos de geometría aplicada al diseño.

De grandes estructuras tridimensionales que evocan un panal a detalles decorativos que imitan el crecimiento de una enredadera, las formas y patrones biomórficos hacen presente la naturaleza y reducen el estrés en nuestro entorno. Y funcionan tanto a gran escala como a pequeña escala.

¿Cómo aplicar este patrón de diseño biofílico de forma sencilla?

  • Diseño de recorridos y pasillos
  • Tejidos, moquetas y papeles pintados con diseños basados en la sucesión de Fibonacci o la proporción áurea
  • Disposición del sistema estructural (pilares con forma de árbol, barandillas que recuerdan a ramas)
  • Forma del mobiliario

Los patrones biomórficos (como los hexágonos que recuerdan a un panal) crean espacios sugerentes a partir de teselados.

Cuando la geometría y la biofilia van de la mano

La geometría también entra en juego a través del patrón de diseño biofílico «Complejidad y orden». Basado en la investigación sobre geometrías fractales, el patrón Complejidad y orden tiene que ver con cómo respondemos a los fractales en la naturaleza, el arte y la arquitectura.

En los espacios que aplican «Complejidad y orden», solemos sentir menos estrés y conectar más con el entorno. Esto se debe a que nos ofrecen una información sensorial rica, parecida a la que encontramos en la naturaleza. Es el punto justo entre lo anodino y el exceso de estímulos.

¿Cómo se aplica «Complejidad y orden» en un espacio?

  • Estructuras vistas o exoesqueletos
  • Sistemas modulares como la moqueta modular, el mobiliario multiusos o zonas flexibles y polivalentes dentro de una planta más amplia
  • Ornamentación arquitectónica y arte mural

Un ejemplo evidente de geometría aplicada al diseño (y de «Complejidad y orden») está en el arte y la arquitectura islámicos. Piensa en kílims de colores intensos, en la azulejería marroquí o en las mezquitas cubiertas de estrellas.

Por qué importa la geometría en el diseño

Diseñar con este patrón busca crear un entorno enriquecedor a partir de la comprensión de las simetrías, las geometrías fractales y las jerarquías espaciales que hay en la naturaleza. Cuanto más complejo es un sistema, más ordenado resulta. Y cuanto más ordenado es, más a gusto nos sentimos.

Instintivamente, nos atraen los espacios con interés visual. Si entienden los patrones presentes en toda la naturaleza y los aplican con intención, los diseñadores pueden llevar a nuestro entorno construido mucho más de lo que hay ahí fuera.

Referencias:
 
  1. Aeon, Las investigaciones demuestran que contemplar la naturaleza puede influir en nuestro bienestar psicológico y fisiológico
  2. Terrapin Bright Green, Formas y patrones biomórficos
  3. Terrapin Bright Green, Complejidad y orden