Puntos clave
El diseño siempre ha consistido en resolver problemas. Hoy en día, uno de los retos más importantes es el carbono.
El diseño circular nos invita a replantearnos cómo se fabrican, utilizan y renuevan los productos. Esto implica utilizar menos recursos vírgenes, mantener los materiales en circulación durante más tiempo y reducir los residuos a lo largo del proceso.
En Interface, la circularidad es clave para nuestra estrategia «all in» con el objetivo de alcanzar un balance de carbono negativo para 2040. Una innovación que ayuda a acelerar este trabajo son los materiales de origen biológico. Estos materiales almacenan carbono y limitan la dependencia de insumos derivados de combustibles fósiles.
Al combinar la innovación de origen biológico con los principios del diseño circular, trabajamos para crear soluciones de pavimentos que ayuden a los clientes a reducir sus emisiones de carbono, al tiempo que apoyamos el desarrollo de materiales que almacenen más carbono y tengan un bajo contenido de carbono.
© Christopher Payne / Esto
Los materiales de origen biológico se fabrican principalmente a partir de sustancias derivadas de organismos vivos. ¿Qué los hace tan potentes? El carbono.
El carbono es la columna vertebral de la vida y uno de los elementos más abundantes en la Tierra. En la naturaleza, las plantas absorben dióxido de carbono (CO₂) de la atmósfera mediante la fotosíntesis y lo almacenan en sus raíces, tallos y hojas. Con el tiempo, cuando esas plantas se descomponen, el carbono que habían almacenado suele liberarse de nuevo a la atmósfera.
Los materiales de origen biológico nos ofrecen una forma de cambiar ese ciclo.
Al utilizar ingredientes renovables de origen vegetal, procedentes principalmente de residuos y subproductos, podemos mantener ese carbono almacenado en nuestros productos en lugar de liberarlo de nuevo a la atmósfera. Esto ayuda a:
Y llevamos este enfoque aún más lejos. A través de programas regionales de recuperación y reciclaje de productos, las losetas de moqueta usadas pueden devolverse y transformarse en nuevos materiales, manteniéndolas en circulación y reduciendo la necesidad de materias primas vírgenes, uno de los principales factores que contribuyen al carbono incorporado.
Este cambio es importante. El entorno construido es responsable de casi el 40 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, y el carbono incorporado —es decir, las emisiones derivadas de la fabricación y el transporte de materiales— representa una parte significativa de ese impacto. Esto significa que la elección de los materiales desempeña un papel fundamental en la reducción de dichas emisiones. Y dado que la moqueta tiene, de media, una de las huellas de carbono por unidad más elevadas de todos los materiales, elegir el suelo adecuado para la circularidad —como opciones con bajas emisiones de carbono o con huella de carbono negativa— es un excelente punto de partida.
Para arquitectos, diseñadores y propietarios de edificios, la elección de los materiales puede marcar una diferencia real a la hora de cumplir los objetivos de sostenibilidad.
Elegir suelos con materiales de origen biológico y reciclados puede ayudar a:
Dado que los suelos cubren grandes superficies dentro de un edificio, la selección de materiales con menor huella de carbono puede tener un impacto significativo en la huella medioambiental global de un proyecto.
Y comprender ese impacto no tiene por qué ser complicado. Por eso hemos facilitado la visualización de la diferencia que marcan tus elecciones con nuestra calculadora de carbono. Muestra la huella de carbono específica de cada estilo al elegir Interface para tus proyectos y la compara con los promedios del sector. Puedes ver rápidamente el ahorro de carbono que se consigue al optar por la circularidad.
De hecho, según los modelos de evaluación del ciclo de vida de Interface, los clientes que optaron por nuestras soluciones de suelos con bajas emisiones de carbono en 2025 contribuyeron a evitar casi 345 000 toneladas métricas de emisiones de carbono en comparación con los promedios del sector.
Los materiales de origen biológico desempeñan un papel cada vez más importante a la hora de ayudar a Interface a reducir la huella de carbono de nuestros productos de suelo.
Un ejemplo es nuestro soporte patentado CQuest™. Incorpora insumos de origen vegetal para crear un soporte multimaterial capaz de almacenar carbono. Esta innovación —cuando se especifica con CQuest™BioX— nos ayudó a desarrollar los primeros modelos de moqueta en losetas con huella de carbono negativa desde la cuna hasta la puerta.
En la práctica, estas:
En otras palabras, hay menos carbono en la atmósfera del que habría si estos modelos de losetas de moqueta nunca se hubieran fabricado.
En 2025, también presentamos un prototipo de suelo de caucho nora® con huella de carbono negativa, el primero de su clase, aplicando los conocimientos adquiridos con nuestra innovación en moquetas modulares para ampliar los límites de lo posible en los suelos de caucho.
¿Quieres conocer más de cerca cómo se reflejan estas innovaciones en toda nuestra gama de productos? Nuestro Informe de Impacto desglosa el contenido más reciente de materiales reciclados y de origen biológico en cada categoría de productos.
La innovación basada en materiales de origen biológico sigue evolucionando, abriendo nuevas posibilidades para un diseño circular y con bajas emisiones de carbono.
A lo largo de toda nuestra cadena de suministro, Interface está explorando nuevos materiales, tecnologías y colaboraciones que puedan reducir aún más las emisiones de carbono. Entre ellos se incluyen:
En conjunto, estos esfuerzos respaldan una economía circular en la que los materiales y el carbono que contienen permanecen en uso durante más tiempo.
Al aprender de la naturaleza y diseñar teniendo en cuenta la circularidad, podemos crear productos y espacios de alto rendimiento, estéticos y con una menor huella de carbono.
Referencias: