Tras París

Los delegados participantes en las negociaciones de la cumbre climática COP21, celebrada en París el pasado mes de diciembre, alcanzaron un importante punto de inflexión en un esfuerzo para limitar las emisiones de carbono: tras una serie de largas e intensas reuniones, 196 países acordaron por unanimidad que el calentamiento global constituye una amenaza para la humanidad y que es necesario limitar las emisiones para que no superen los 1.5°C.


Mucho camino por recorrer

Pero mientras que el acuerdo de París fue un momento decisivo, respecto a la lucha contra el cambio climático, que representa un avance positivo, tuvo un fallo manifiesto: ningún país acudió a la cumbre ni la abandonó con un plan para lograrlo. Los países ofrecieron reducciones voluntarias, denominadas contribuciones previstas y determinadas a nivel nacional (iNDC). Pero las promesas no constituyen un plan.

Con esto no queremos echar por tierra el acuerdo de París. Si se cumple, logrará una reducción de las emisiones mayor que cualquier otro acuerdo global previo respecto al clima. Sin embargo, los recortes pueden compararse con frenar un vehículo fuera de control: el accidente acabará por producirse, aunque a menor velocidad. El mundo tiene que unirse para detener este coche. El mundo necesita algo más que limitaciones. No solo necesitamos detener las emisiones, sino que tenemos que trabajar activamente para eliminar el carbono de la atmósfera. Necesitamos declarar un nuevo objetivo de reducción activa del carbono.


Predicar con el ejemplo

Varios de los miembros de Interface estuvimos en París, compartiendo la historia de nuestra empresa y defendiendo la adopción del acuerdo definitivo. En el caso de Interface, el acuerdo de París constituye la ratificación de nuestro programa Mission Zero® y de nuestros esfuerzos para reducir el carbono en nuestra actividad. Hemos logrado grandes reducciones en un período de 22 años y tenemos intención de obtener mayores logros y de seguir predicando con el ejemplo tanto a nivel empresarial como en otros ámbitos.

Hasta la fecha, nuestros logros incluyen:

  • Reducción de nuestras emisiones de efecto invernadero globales en un 92 % desde 1996
  • Uso de un 84 % de energía renovable globalmente
  • Reducción del 50 % de la huella de carbono en nuestros productos desde 1997, con el objetivo de alcanzar una reducción del 80 % en el año 2020

Las empresas deben liderar esta iniciativa, y nuestros esfuerzos constituyen un ejemplo de que es posible tener éxito al tiempo que se reducen drásticamente las emisiones de carbono.

Y a continuación: pasar de los impactos negativos a los factores positivos

Estamos orgullosos de nuestros logros hasta la fecha, y ahora es el momento de dar el siguiente paso en nuestro viaje hacia la sostenibilidad de este año: vamos a pasar de “no causar daños” a “hacer el bien”.

A medida que nos vamos acercando a nuestro hito de 2020 y se aproxima el final de Mission Zero, seguimos comprometidos a alcanzar esa huella cero, pero hemos ampliado nuestras miras y nos hemos comprometido con un enfoque más audaz. Nos hemos dado cuenta de que la huella cero, consistente en no causar daños, ya no basta. En el contexto del carbono, significa no solo reducir las emisiones, sino trabajar activamente para eliminar el carbono de la atmósfera a través de nuestras operaciones y nuestros productos. Tenemos que “llevar el carbono de vuelta a casa”.


Llamada de atención

Para garantizar un planeta que pueda soportar toda la vida biológica que conocemos y de la que dependemos, tendremos que ir más allá de la cumbre COP21 y comenzar a sacar el carbono del medioambiente. Interface tiene la oportunidad de influir significativamente en la manera de cambiar las negociaciones, y las acciones, en torno al carbono. Teniendo en cuenta nuestro reconocido liderazgo y nuestra exitosa trayectoria, este cambio en la percepción del mundo nos obliga a defender de forma más amplia y audaz nuestros objetivos para 2020, e incluso a ir más allá.

Recordemos los retos que afrontamos como planeta. Los mares se mueren. Las sequías y las inundaciones cada vez son más frecuentes. El número de refugiados climáticos va en aumento. El nivel de los océanos sube constantemente. Estos acontecimientos y otros similares irán en aumento a menos que nos comprometamos a dar la vuelta al cambio climático. Interface se ha comprometido ahora con acciones que darán la vuelta a la espiral negativa de aumento de gases atmosféricos de efecto invernadero en nuestras fábricas, productos y procesos. Este compromiso era desconocido hasta ahora en el mundo empresarial.

Como ocurrió con el programa Mission Zero, nos fijamos objetivos audaces porque es lo correcto. Vivimos un momento de la historia en el que ir por delante y esforzarnos al máximo es más importante que nunca.

No podemos afrontar nuestro próximo desafío en solitario; se requerirá un pensamiento innovador y la colaboración de muchos de nosotros, pero estamos convencidos de que podremos lograr un cambio verdaderamente impactante si lo hacemos juntos.