Libertad constructiva: La nueva sede de Philips en Hamburgo

La innovación solo se puede lograr realizando cambios. Iniciar el proceso y conformar el cambio con éxito requiere audacia, determinación y una nueva mentalidad por parte de todas las personas implicadas.

Este fue el reto que afrontó Philips DACH durante la planificación del traslado de su sede central en el norte de Hamburgo (Alemania).

El principal objetivo de la empresa consistió en lograr una transición fluida de lo tradicional a lo moderno. En los diez años previos, la sede central estuvo ubicada en dos torres de oficinas clásicas de 16 plantas, con pequeñas oficinas individuales de forma cúbica, lo que contrasta con la distribución de oficinas no territorial, compuesta por varias soluciones abiertas y multiespacio, que ofrece el nuevo edificio.

Innovaciones tales como el modelo de mesas compartidas, que elimina los espacios de trabajo fijos y ofrece amplias zonas abiertas para el trabajo colaborativo, inicialmente generaron ciertas reservas, especialmente relacionadas con la acústica y la imposibilidad de contar con un espacio privado para concentrarse.

Junto con el arquitecto Kim Mark Bobsin (Seel Bobsin Partner) y socios como Interface, Philips asumió estos retos y diseñó un entorno de oficinas innovador, atractivo y muy moderno que tiene un efecto positivo en el bienestar personal y la colaboración entre los empleados. El diseño de cada planta con temáticas típicas de Hamburgo en el nuevo entorno laboral también tiene un papel fundamental a la hora de propiciar que los empleados se sientan más identificados con el espacio.

“Todas las ubicaciones de Philips tienen siempre un intenso toque regional”, explicó Kim Mark Bobsin. “Tuvimos bastante margen de libertad con el diseño”.

Gracias a su esquema de color, el mobiliario y los accesorios decorativos, cada una de las seis plantas es reflejo de un lugar emblemático o de una temática local de la ciudad hanseática. Por ejemplo, la primera planta es un reflejo de la “ciudad sobre el agua” en la que predomina el color azul, con gaviotas y las típicas sillas de playa de mimbre que le dan un aire náutico.

Otras plantas se centran en aspectos culturales de Hamburgo, con temas como el distrito de ocio nocturno de Reeperbahn o los parques de la ciudad, lo que proporciona espacios para la colaboración en equipo y, al mismo tiempo, ofrece zonas más relajadas y tranquilas, al igual que la propia ciudad. El intenso toque regional también contribuye a garantizar que el personal se sienta conectado con sus nuevas oficinas, porque la presencia de lugares de interés locales en el nuevo espacio de trabajo genera una sensación de familiaridad.

La participación de los empleados también tuvo su importancia en el desarrollo de la nueva oficina. En la fase de planificación de la nueva sede central se contó en total con la participación activa de 25 grupos de proyecto, que aportaron ideas y requisitos específicos para las nuevas oficinas.

“El interés y la participación fueron enormes”, confirmó Kim Mark Bobsin. “Se incluyeron muchas ideas de los empleados en el diseño de lo que llegaron a conocerse como zonas de descanso, ubicadas en el centro de cada plano de planta en forma de T”.

Los eventos informativos y las sesiones de preguntas y respuestas aportaron transparencia. Además, se creó un sitio web específico para consultar los planos más actualizados. De esta manera, se pudieron disipar las inquietudes y preocupaciones que surgieron antes del traslado, porque la participación de los empleados en el proceso de cambio les brindó la posibilidad de conectar con el nuevo espacio.

El pavimento modular de Interface sirvió como base para el diseño de un nuevo concepto de oficina abierta. En Interface, trabajamos para crear +Positive spaces y creemos que el diseño de un espacio debe mejorar el bienestar, la productividad y la creatividad de quienes lo utilizan. En el caso de Philips, este diseño positivo consiste en crear un espacio que inspira a los empleados proporcionándoles muchas formas distintas de habitar el edificio y de trabajar en él.

Equilibrium, la colección de moqueta modular de Interface, se integró con el esquema de color subyacente de cada una de las seis plantas, mediante el desarrollo de colores personalizados específicos gracias a la asociación entre Philips y el equipo de “concept design” de Interface. El esquema de color también facilita la orientación dentro del edificio. Esta sutil creación de zonas diferenciadas promueve la orientación intuitiva al guiar a los usuarios por todo el edificio, indicar la finalidad de las zonas individuales y señalar los lugares de retiro, como las zonas de descanso.

El pavimento de Interface no solo hace una valiosa contribución en lo relativo al diseño en general, sino que también contribuye a la acústica. Gracias a sus excelentes propiedades de absorción del ruido y al aislante acústico SONE®, Equilibrium satisface los exigentes requisitos acústicos de un revestimiento de suelos multifuncional, y su modularidad permite un diseño flexible y adaptable de los espacios de oficina.

Los empleados de Philips ya pueden elegir las condiciones de trabajo ideales dependiendo del proyecto que tengan entre manos: ya se trate de un espacio de trabajo abierto, de una zona de descanso o bien de una sala de reuniones más tranquila.

La nueva sede central de Philips ahora cuenta con espacios funcionales, novedosos e inspiradores centrados en los empleados. Y, gracias a su concepto de diseño holístico, avanza hacia el mundo laboral del futuro.